En Qué Consiste

«Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco» (Mc. 6,31)

Introducción:

La Iglesia considera que los Retiros o ejercicios de carácter espiritual son un camino eficaz muy recomendable para el progreso espiritual de todos los fieles cristianos (cf. Concilio Vaticano ll, Decr. Apostolicam Actuositatem, nº 32).

En la vida de la Iglesia los retiros espirituales fueron y son un elemento crucial para afianzar la fe y la vida cristiana. Es el momento en el que el diálogo con la Palabra de Dios toca lo más profundo de la vida y en el que se descubre la Voluntad de Dios para cada uno.

Si la oración es el modo de crecer en la intimidad con Dios, para un mejor servicio al mundo, el retiro es el momento privilegiado de la oración.

Para los matrimonios es un tiempo de fortalecimiento, ya que sus vidas están siempre al filo de lo cotidiano, en el permanente riesgo de la atomización de sus vidas y la pérdida del sentido se la vocación matrimonial y familiar.

El tiempo de oración y retiro responde a la invitación y el llamado a la acción de J.P. II cuando nos decía:

“Como demuestra la experiencia, la civilización y la cohesión de los pueblos depende sobre todo de la calidad humana de sus familias. Por eso, el compromiso apostólico orientado en favor de la familia adquiere un incomparable valor social. Por su parte, la Iglesia está profundamente convencida de ello, sabiendo perfectamente que «el futuro de la humanidad pasa a través de la familia (FC 85».CFL 40i”

Destinatarios: Matrimonios líderes de cualquier ministerio o movimiento, aquellos que desde hace algún tiempo están en alguna tarea pastoral y necesitan crecer en el encuentro con el Señor.

Objetivos:

  1. Fortalecer y alimentar la vida cristiana de los matrimonios que están al servicio de la comunidad parroquial o diocesana.
  2. Acompañarlos para vivir más fructuosamente el sacramento del matrimonio que han recibido.
  3. Brindar elementos para el acompañamiento de otros matrimonios.
  4. Ayudarlos a vivir desde la fe los problemas y dificultades de la vida conyugal y familiar.
  5. Ayudarlos a vivir su vocación de laicos en medio del mundo y en la realidad social que les toco en su vida.
  6. Ayudarles  a  descubrir la  llamada  a  la  santidad  desde  la vocación del matrimonio.

Duración del retiro:

  • Una jornada comenzando por la mañana hs. 9 am y finalizando con la Eucaristía a las hs. 7pm. (Dependiendo la época del año)
  • Dos jornadas incluyendo una noche de alojamiento.
  • Tres jornadas incluyendo dos noches de alojamiento. En este caso puede ser comenzando un viernes por la tarde y finalizando el domingo por la tarde.
  • Se pueden ver algunas otras posibilidades de mas tiempo.

Metodología:

Básicamente de estilo ignaciano. Se prioriza el silencio y la oración junto al diálogo matrimonial como modo de orar en la unidad del Cristo conyugal. A. Platicas de entre 30 y 40 minutos en la que se exponen los temas. B. Tiempo de oración individual en el que se interioriza el tema propuesto. C. Diálogo matrimonial en el que se busca la voluntad de Dios desde lo que se oró. D. Devolución, aclaración o apreciaciones del tema. (Este último paso no se aplica en todos los temas ni se expone nada de lo personal o del diálogo íntimo de los esposos).

El “corazón” del retiro es la Palabra de Dios propuesta desde el método de la “lectio divina”.

Infraestructura:

No se especifica nada en especial. Se sugiere que el lugar sea cómodo y tenga espacio suficiente para que los esposos dialoguen con tranquilidad.

El servicio de comidas se organiza desde la misma comunidad parroquial o en la casa de retiro en el cual se desarrolle.

Contar con los elementos para la celebración de la Eucaristía.

Que sea un lugar de silencio para que ayude a la oración.

Temas:

Señalamos sólo algunos. En cada uno de los títulos se abarca todo el temario que normalmente va de cuatro pláticas por día. Son adaptados al tiempo que se dispone.

1. El amor conyugal un don de Dios que tenemos que renovar.

2. La conversión, necesidad de vivir la misericordia de Dios.

3. El discernimiento, descubrir la Voluntad de Dios.

4. “Si conocieras el don de Dios”, grandeza del amor conyugal.

Estas son algunas propuestas también, con tiempo, se puede sugerir algún otro tema para trabajar.

Observaciones:

Queremos destacar que los retiros de matrimonios tal como los proponemos no son un movimiento. Son, más bien, un servicio que se adapta a la necesidad de la parroquia o de la diócesis, también puede ser útil para cualquier movimiento que quiera acompañar el crecimiento espiritual de sus agentes de pastoral.